Introducción al Blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones, entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. Bienvenidos!

viernes, 12 de agosto de 2011

La Oportunidad Social de la JMJ

Estamos en puertas del gran encuentro global de jóvenes con el Papa, Benedicto XVI, en Madrid. La JMJ (Jornada Mundial de Madrid) se celebrará los próximos días del 16 al 21 de este mes de agosto.


A pesar de las críticas que recientemente, veladamente o no, estamos recibiendo sobre este evento, creo que tener la oportunidad de recibir al Papa en nuestra nación es para estar orgullosos y es una gran oportunidad para todos, seamos cristianos o no.

Para un católico –y en especial, joven- este evento es un gran estímulo para su vida cristiana y una oportunidad de vivir la universalidad de la Iglesia.

Sin embargo, para el resto de la sociedad, este encuentro es una oportunidad para reflexionar sobre lo que representa el Jefe espiritual de la Iglesia y su doctrina como elemento para atenuar y salvar el actual escenario de crisis económico-social en el que vivimos.
 
En primer lugar, recibir a la cabeza visible de la Iglesia católica, es la oportunidad de tratar a un Jefe de Estado relevante, -el del Vaticano-, que representa a la mayor población religiosa del mundo –que crece, además, en adeptos-. (De una población mundial de unos 6.400.000 habitantes, se estima que hay más de 2.200.000 cristianos,-de los cuales más de 1.300.000 son católicos-, frente a los 1.400.000 musulmanes y a los 900.000 budistas existentes, en sus diversas variantes).

Añadamos a esto que los valores de la Iglesia son parte consustancial de la Europa en la que vivimos.

Pero en segundo lugar, desde este blog, quiero llamar la atención sobre la oportunidad de reflexionar sobre lo que representa el pensamiento social cristiano. El Papa es el representante de un rico patrimonio, no sólo para la Iglesia, sino para la humanidad. Para muchos, este pensamiento puede ser poco conocido, puesto que los documentos oficiales de la Doctrina Social de la Iglesia son largos y complejos, quizás como consecuencia de la dificultad de los problemas que aborda.

A través de los textos y mensajes de Papas como Pío XII, Pablo VI, Juan Pablo II y el actual Benedicto XVI (quien en 2009 publicó la encíclica Caritas in Veritate), podemos destacar los puntos clave de la doctrina social:
·      La legítima propiedad personal siempre que exista un destino universal de los bienes de la tierra;
·      La relevancia suprema del bien común;
·      La fraternidad global y la unidad de la familia humana para promover la paz y la amistad entre los pueblos, del dialogo y de la solidaridad;
·      La justicia social;
·      El respeto de la dignidad humana ratificada en los derechos inalienables de la persona;
·      La justa autonomía en la interdependencia entre las personas, naciones y estados;
·      Y la supremacía de la verdad (y por lo tanto, la ciencia), pero con caridad.

Por lo tanto, la visión cristiana rechaza, obviamente, toda forma de totalitarismo, de colectivismo, de nacionalismo, de capitalismo salvaje, pero también la idolatría de la democracia relativista.

Quien nos visita, Benedicto XVI, es el máximo representante de este pensamiento que, con hechos fehacientes, esta minimizando el impacto de esta crisis en la sociedad española –no olvidemos, por ejemplo, el papel actual de la Iglesia en la ayuda de los parados y marginados- y mundial; Ofreciéndonos, además, pautas para superar estas desigualdades e injusticias.

Este Papa, no hace mucho, en su encíclica Caritas in Veritate, nos recordaba que la caridad es “la vía maestra de la doctrina social de la Iglesia”.  La fe cristiana se ocupa del desarrollo social sin apoyarse “en privilegios o posiciones de poder”; y para Benedicto XVI las causas del subdesarrollo son de orden material pero, también y ante todo, de falta de voluntad, de pensamiento y, todavía más, de “falta de fraternidad entre los hombres y los pueblos”.

Para este Papa, que tanto critican algunos, “el objetivo exclusivo del beneficio, cuando es obtenido mal y sin el bien común como fin último, corre el riesgo de destruir riqueza y crear pobreza”.

Realmente, ¿no es una gran oportunidad que nos venga a visitar el Papa?. Acaso, ¿no nos viene bien que nos recuerden valores como la Solidaridad, la Verdad o la Caridad?.

1 comentario:

  1. Valiente post, Antonio. Lástima que hayamos hecho tantísimo mal y durante tantísimo tiempo en este sector, difundiendo personajes, ideologías y principios morales recesivos. Claro que siempre se puede enmendar el error apoyando ahora, con más ímpetu si cabe los productos y servicios que se apoyan en la moral adaptativa y la difunden, cerrando a cal y canto los departamentos de RRHH y Formación a gurus de tres al cuarto, inteligentes emocionales, coaches de feria y otros que, como advertía Chesterton, como no creen en Dios, se creen cualquier cosa. Normalmente que ellos son dioses y tienen sus propias tablas de la ley.

    Todavía recuerdo cuando la empresa que tú y yo sabemos contrataba por un dineral absolutamente escandaloso a Goleman o los makeateam boys para dar sus estúpidas murgas a directivos de alto nivel a cambio de que se fotografiase con ellos para presumir con los amigos y, lo que es peor, con los hijos, como si quisieran comprar su cariño; mientras que los que pretendían vender productos adaptativos se iban con las manos vacías y un montón de trabajo y tiempo perdido, por no hablar del talento y de las oportunidades de crear proyectos tecnológicos que podrían, además de generar empleo e investigación científica, haberse constituido en atractores para todo un sector.

    En fin, mucho mal con muy buenas intenciones, de las que adoquinan el camino del infierno, pero como diría el Santo Padre Juan Pablo II: "El mal es tan torpe que siempre termina produciendo el bien". A ver si lo hacemos realidad en la medida de nuestras posibilidades.

    Un abrazo

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El doble reto de la práctica de recursos humanos en tiempos de crisis.

A principios del presente ejercicio económico tuve la ocasión de escribir un artículo en Equipos y Talentos sobre las perspectivas de los recursos humanos en el 2009. Entonces, incidí en la necesidad que tenían los departamentos de recursos humanos en emprender acciones que impactaran directamente en los resultados de negocio de sus organizaciones.

Y es cierto que las empresas españolas ante un cambio de ciclo económico, una crisis internacional eminentemente financiera y una crisis doméstica -muy ligada al sector de la construcción y a la falta de liderazgo político-, tratan de no perder competitividad y de ganar en eficiencia.

Desde la perspectiva de recursos humanos, supone trabajar pensando en el corto plazo tratando de contener, flexibilizar y reducir los costes de personal que normalmente son los que mayor peso tienen que la cuenta de explotación.

En este sentido, la función de recursos humanos ha emprendido, entre otras, acciones como:
• “Downsizing” . Es decir, eliminar empleos de forma planificada a través de prejubilaciones, bajas incentivadas, suspensiones temporales de contratos, reducción de la actividad de reclutamiento, etc. . Medida que, sin embargo, resulta muy controvertida ya que, en muchos casos se muestra de dudosa eficacia a largo plazo. Watson Wyatt en un estudio internacional sobre 750 empresas desmoatraa que las empresas que no acudían a este tipo de acciones resulta ban mas rentables para los accionistas. De hecho, vadear la crisi evitando acciones downsizing repercute en: mayor satisfacción del cliente por el trato que le dan los empleados, mayor disposición a trabajar productivamente ante una recuperación económica, no temer a la innovación, mayor polivalencia de lso empleados, etc.
• Mayor flexibilidad laboral, aplicando al máximo las oportunidades que la legislación para flexibilizar contratos y costes.
• Políticas salariales centradas en el desempeño y la retribución flexible. Se trata de vincular las retribuciones a la obtención de altos niveles de rendimiento, así como de desarrollar esquemas de compensación flexible para aprovechar la fiscalidad y ofrecer a los empleados mayor poder adquisitivo,
• Mayor control y gestión analítica de la información de recursos humanos. Con el fin de poder identificar desviaciones y actuar casi de forma inmediata,
• Flexibilizar los costes de los procesos de recursos humanos. A través del desarrollo de fórmulas de externalización de aquellas prácticas de recursos humanos que no se consideran que estratégicas.
Trabajar en esta línea es una prioridad para los departamentos de recursos humanos. Es una cuestión de supervivencia.
Ahora bien, el largo plazo continua siendo importante en la gestión de recursos humanos, salvo que la empresa este en serio riesgo de supervivencia. El departamento de recursos humanos debe abordar su rol de forma trascendente sí quiere contribuir a la competitividad de su empresa.

Actuar por tanto en las dos direcciones –en el corto plazo y en el largo plazo- no es una contradicción. Es necesario y muestra el verdadero rol de la función de recursos humanos como socio del negocio.

Por ello, también se exige a la práctica de recursos humanos que sea capaz de anticiparse y dar una respuesta eficiente a determinados aspectos derivados de la evolución de la sociedad y el mercado de trabajo. Como por ejemplo: la escasez creciente de talento, el cambio de valores en las nuevas generaciones, la adaptación a los nuevos avances tecnológicos y la sensibilidad social íntimas como medio ambiente o la igualdad entre sexos.

Es por ello que hay que insistir en la necesidad de invertir en tendencias de recursos humanos, como las siguientes:
• Gestionar el compromiso de las personas. Mclelland nos demostraba que, todos los aspectos de la gestión de recursos humanos, la motivación e implicación de los equipos es el factor más importante en la contribución a los resultados de negocio. A su vez, el primer factor generador de compromiso de los empleaos con el proyecto empresarial son los directivos –sus jefes-. Así, la función de recursos humanos trata de poner en valor las fortalezas de la organización, fomentar la compensación emocional y ayudar a sus a directivos a ser mejores líderes.
• Gestionar a los colectivos claves o -en sentido, lato- el talento. Colectivos claves, como son los directivos, los profesionales de alto potencial o, dependiendo de la organización, los expatriados y los especialistas técnicos. La gestión de este tipo de colectivos supone desarrollar practicas elitistas, centradas en aquellos profesionales que contribuyen en el corto y largo plazo de forma mayoritaria en los resultados organizativos.
• Empleador de referencia. Para poder captar al escaso y menguante talento del mercado, así como para retener a los mejores.
• La filosofía web 2.0. Se trata de aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías para promover la participación y aprendizaje de los empleados. Aspectos que hacen que los portales del empleados y los campus de elearning tomen especial relevancia.
• Responsabilidad Social Empresarial. Para hacer participes a los empleados de la necesaria contribución de la empresa en el progreso social, en aspectos como: la igualdad de sexos, la responsabilidad ética o la defensa medioambiental.
• Gestión del desempeño. Ya no es una moda es una realidad. Estos sistemas contribuyen a orientar a la organización a la obtención altos niveles de resultados, objetivar las retribuciones de los empleados, favorecer la adecuación a las puestos y promover estilos de dirección comunicativos.

Eso sí, actuar en esta línea no significa que los departamentos de recursos humanos tengan que invertir de forma indiscriminada o generalizada. Más bien, al contrario. Desarrollar este tipo de prácticas significa una apuesta por la individualización de la respuesta de la organización a las necesidades de sus empleados.


Por Antonio Peñalver
Publicado por Top Ten HRS

¿Los Recursos Humanos en el Siglo XXI?

En 2003, Marc Effron, Robert Gandossy y Marshall
Goldsmisth publicaron en inglés este sugerente y ambicioso titulo, al que me he permitido añadir, para esta reflexión,las interrogaciones.

Sin duda, es un libro interesante que todos aquellos profesionales que estén interesados por la gestión de recursos humanos y su evolución han de leer. Es una pena que no se haya traducido al español.

En el mismo, se trata muchos de los aspectos claves para entender el papel de los recursos humanos en las organizaciones, así como para prever los nuevos retos en su gestión. Y estos se articulan entorno a cinco ejes de actuación:
• Nuevos valores críticos a gestionar. Como tener resultados extraordinarios a través de personas normales, como hacer que las personas realmente contribuyan al liderazgo empresarial, como implicar a las personas, como fidelizar a las diferentes generaciones, como han de apartarse las personas a la globalización, como comprender la diversidad… Son cuestiones fascinantes y a su vez, son retos que la función de recursos humanos tiene que asumir. Sí estos no se gestionan adecuadamente las compañías pueden perder competitividad en el mercado y por ende, valor.
• Prácticas emergentes. Conseguir el orgullo y motivación para ser más efectivos en el trabajo, desarrollar líderes en tiempo real, promover talento directivo, vincular a las personas con el desarrollo de negocio, minimizar la probabilidad de éxito en los nuevos ejecutivos reclutados, aprender a través del educación y el aprendizaje, vincular las tecnologías al conocimiento y el aprendizaje... Todo ello, son aspectos que la práctica de recursos humanos ha de abordar para ser más eficaz.
• Desarrollo organizativo y cultural. Favorecer una organización innovadora, construir nuevas formas de relación, acomodarse al cambio, gestionar de forma global… Son otros aspectos en los que la función de recursos humanos tiene decidir y a través, de su gestión, contribuir.
• Liderando el cambio, esa difícil tarea. Cuando el cambio está fuera de control, conectar las estrategias de negocio con las estrategias de liderazgo, encontrar el camino de crecimiento, centrarse en las tareas importantes.. Son otro tipo de aspectos que los que la práctica de recursos humanos ha de implicarse y contribuir
• La evolución de la profesión de recursos humanos. Asumir el cambio de la práctica de recursos humanos, poder transformar los recursos humanos en una sociedad de servicios profesionales, tener influencia ,ofrecer el servicio adecuado, ser socios del negocio asesorar al senior management… Son, también, otros retos de la función de recursos humanos. Si no lo hace, desaparecerá o como máximo, será una función “higiénica”.

Sin embargo, si bien estos aspectos son relevantes, el actual escenario económico hace que la gestión de recursos humanos afronte, aparentemente, la paradoja de tener que ser muy cortoplacista en sus planteamientos (control y flexibilización de los costes de personal, reducción de plantillas, mayor productividad de las personas…).

Y digo “aparentemente”, porque precisamente este escenario es una oportunidad para hacer ver a la organización la importancia de las personas, así como de gestionarlas adecuadamente. Este es el momento, para que los departamentos de recursos humanos sean creativos, aporten soluciones al management, involucren a las personas, redefinan sus prácticas… en definitiva, se reinventen y aporten más valor.

La pregunta que me surge es: ¿recursos humanos se está dejando llevar por la situación, es reactiva… o está aportando soluciones, se confía en sus capacidades para ayudar a la organización para salir de la crisis?.
Respondamos, tras una larga reflexión, con humildad, perspectiva y objetividad.

Antonio Peñalver
Publicado por Top Ten HRS