Introducción al Blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones, entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. Bienvenidos!

sábado, 2 de junio de 2012

Indemnizaciones amorales


A lo largo del último año hemos visto como múltiples ejecutivos que pregonan a los cuatro vientos que dejan voluntariamente su organización cobran unas cuantiosas indemnizaciones basadas en el criterio legal del despido improcedente o en un acuerdo preestablecido en el momento de la contratación inicial.

Cabe destacar algunos ejemplos: Jorge Valdano, quién, -al dejar el Real Madrid en mayo de 2011, según el voluntariamente-, cobró cerca de cuatro millones de euros; o más recientemente, Rodrigo Rato, que al presentar su renuncia de Bankia el mes pasado confía en cobrar 1,2 millones de euros, si la Comisión de Nombramientos y Retribuciones de esta institución no lo para.

Pero,… ¿en qué quedamos?: si se van voluntariamente ¿por qué les indemnizan?; o si  les echan ¿por qué no lo asumen públicamente?

Es muy posible que en estos casos, -como en tantos otros-, estos personajes hayan sido invitados a marcharse por su falta de resultados o por discrepancias manifiestas, prefiriéndose abonarles dinero para generar el menor ruido mediático posible.

Las organizaciones y las personas tienen una responsabilidad moral y deben actuar en consonancia con los demás y consigo mismo; Y la moral ha de concretarse en conductas ejemplarizantes que se acaban convirtiendo en la costumbre y la fuente del derecho. Por ello, no tiene que dar reparo el que se expliciten públicamente.

Las conductas que son perniciosas las denominamos inmorales, mientras que las virtuosas se convierten en costumbre y son fuente del derecho. Las conductas que carecen de moralidad las denominamos amorales pero, al no querer hacerse públicas, pasan al lado de la inmoralidad.

Es por ello que la falta de claridad a la hora de justificar estas cuantiosas indemnizaciones nos haga dudar, cuanto menos, de la amoralidad de las mismas.

Tanto las organizaciones que abonan estas desorbitadas indeminaciones, como las personas que lo cobran, deben actuar acorde con su responsabilidad moral. Es decir:
Si te marchas porque te echan y lo tenías pactado o te corresponde legalmente, el interesado y la organización están obligados a decirlo.
Si te vas voluntariamente o has sido invitado a marcharte, pactándose la salida, al amparo de un más que beneficioso acuerdo, también hay que decirlo.

La transparencia ha de ser una de las virtudes tanto de las organizaciones como de las personas: Es una cuestión de responsabilidad personal y social. De lo contrario,  se está actuando de forma engañosa e incluso, cobarde.

Lo que cabe esperar de los ejecutivos que salen voluntariamente de las organizaciones a estos precios es que actúen con transparencia. Es decir, que asuman su responsabilidad moral. Y en la misma dirección tienen que actuar las organizaciones que promueven la salida de sus ejecutivos y están dispuestas a abonar estas extravagantes cantidades.

La sociedad económica depende del desarrollo de conductas morales para subsistir éticamente.

Antonio Peñalver

2 comentarios:

  1. Buen día,
    Me sorprende que un especialista en recursos humanos haya escrito este artículo.
    Los despidos negociados son muy comunes. La empresa ofrece una salida "digna" al empleado, a cambio de una cantidad pactada. En algunos casos, esas "salidas dignas" son pactadas desde la contratación inicial. A ninguna de las partes conviene ventilar los argumentos de la ruptura.
    ¿A quién beneficia decir: "Lo despedimos por incompetente"? O del lado contrario: "Me voy porque el dueño de la empresa es un idiota".
    Cualquiera sabe que cuando sale alguien de una empresa es por malos resultados o porque su empresa no pudo retenerlo ante la oferta de una competidora.
    Es algo como los divorcios "voluntarios", deberían llamarse "negociados". Ninguno quiere "transparentar" su ruptura y que todo mundo se entere de su "ropa sucia". ¿A quién le importa?
    Al fin y al cabo, la vida sigue y mejor que sea sin llevar "etiquetas" en la frente.
    La famosa "transparencia" y el "derecho a la información" son argumentos usados con frecuencia para justificar el "amarillismo", que siempre ha sido un negocio muy rentable.

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  2. Hola Julio, Te agradezco tu comentario, aunque tengo que comentarte que no comparto del todo tu extrañeza porque un profesional de recursos humanos se pregunte que no se sea transparente cuando se decida publicar la salida por parte del profesional o del empleador; máxime cuando las cantidades son tan abultadas, se ha trabajado poco tiempo en la organización, los resultados obviamente no han sido buenos y existen múltiples accionistas minoritarios implicados.
    Comporto contigo que airear los trapos sucios no es bueno pero, también es igualmente cierto que ser transparente en estos casos no debería ser un "tabú". ¿No debe ser, acaso, la transparencia un valor de las organizaciones púbicas? ¿No te parece? Un afectuoso saludo, Antonio Peñalver en Indemnizaciones amorales

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El doble reto de la práctica de recursos humanos en tiempos de crisis.

A principios del presente ejercicio económico tuve la ocasión de escribir un artículo en Equipos y Talentos sobre las perspectivas de los recursos humanos en el 2009. Entonces, incidí en la necesidad que tenían los departamentos de recursos humanos en emprender acciones que impactaran directamente en los resultados de negocio de sus organizaciones.

Y es cierto que las empresas españolas ante un cambio de ciclo económico, una crisis internacional eminentemente financiera y una crisis doméstica -muy ligada al sector de la construcción y a la falta de liderazgo político-, tratan de no perder competitividad y de ganar en eficiencia.

Desde la perspectiva de recursos humanos, supone trabajar pensando en el corto plazo tratando de contener, flexibilizar y reducir los costes de personal que normalmente son los que mayor peso tienen que la cuenta de explotación.

En este sentido, la función de recursos humanos ha emprendido, entre otras, acciones como:
• “Downsizing” . Es decir, eliminar empleos de forma planificada a través de prejubilaciones, bajas incentivadas, suspensiones temporales de contratos, reducción de la actividad de reclutamiento, etc. . Medida que, sin embargo, resulta muy controvertida ya que, en muchos casos se muestra de dudosa eficacia a largo plazo. Watson Wyatt en un estudio internacional sobre 750 empresas desmoatraa que las empresas que no acudían a este tipo de acciones resulta ban mas rentables para los accionistas. De hecho, vadear la crisi evitando acciones downsizing repercute en: mayor satisfacción del cliente por el trato que le dan los empleados, mayor disposición a trabajar productivamente ante una recuperación económica, no temer a la innovación, mayor polivalencia de lso empleados, etc.
• Mayor flexibilidad laboral, aplicando al máximo las oportunidades que la legislación para flexibilizar contratos y costes.
• Políticas salariales centradas en el desempeño y la retribución flexible. Se trata de vincular las retribuciones a la obtención de altos niveles de rendimiento, así como de desarrollar esquemas de compensación flexible para aprovechar la fiscalidad y ofrecer a los empleados mayor poder adquisitivo,
• Mayor control y gestión analítica de la información de recursos humanos. Con el fin de poder identificar desviaciones y actuar casi de forma inmediata,
• Flexibilizar los costes de los procesos de recursos humanos. A través del desarrollo de fórmulas de externalización de aquellas prácticas de recursos humanos que no se consideran que estratégicas.
Trabajar en esta línea es una prioridad para los departamentos de recursos humanos. Es una cuestión de supervivencia.
Ahora bien, el largo plazo continua siendo importante en la gestión de recursos humanos, salvo que la empresa este en serio riesgo de supervivencia. El departamento de recursos humanos debe abordar su rol de forma trascendente sí quiere contribuir a la competitividad de su empresa.

Actuar por tanto en las dos direcciones –en el corto plazo y en el largo plazo- no es una contradicción. Es necesario y muestra el verdadero rol de la función de recursos humanos como socio del negocio.

Por ello, también se exige a la práctica de recursos humanos que sea capaz de anticiparse y dar una respuesta eficiente a determinados aspectos derivados de la evolución de la sociedad y el mercado de trabajo. Como por ejemplo: la escasez creciente de talento, el cambio de valores en las nuevas generaciones, la adaptación a los nuevos avances tecnológicos y la sensibilidad social íntimas como medio ambiente o la igualdad entre sexos.

Es por ello que hay que insistir en la necesidad de invertir en tendencias de recursos humanos, como las siguientes:
• Gestionar el compromiso de las personas. Mclelland nos demostraba que, todos los aspectos de la gestión de recursos humanos, la motivación e implicación de los equipos es el factor más importante en la contribución a los resultados de negocio. A su vez, el primer factor generador de compromiso de los empleaos con el proyecto empresarial son los directivos –sus jefes-. Así, la función de recursos humanos trata de poner en valor las fortalezas de la organización, fomentar la compensación emocional y ayudar a sus a directivos a ser mejores líderes.
• Gestionar a los colectivos claves o -en sentido, lato- el talento. Colectivos claves, como son los directivos, los profesionales de alto potencial o, dependiendo de la organización, los expatriados y los especialistas técnicos. La gestión de este tipo de colectivos supone desarrollar practicas elitistas, centradas en aquellos profesionales que contribuyen en el corto y largo plazo de forma mayoritaria en los resultados organizativos.
• Empleador de referencia. Para poder captar al escaso y menguante talento del mercado, así como para retener a los mejores.
• La filosofía web 2.0. Se trata de aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías para promover la participación y aprendizaje de los empleados. Aspectos que hacen que los portales del empleados y los campus de elearning tomen especial relevancia.
• Responsabilidad Social Empresarial. Para hacer participes a los empleados de la necesaria contribución de la empresa en el progreso social, en aspectos como: la igualdad de sexos, la responsabilidad ética o la defensa medioambiental.
• Gestión del desempeño. Ya no es una moda es una realidad. Estos sistemas contribuyen a orientar a la organización a la obtención altos niveles de resultados, objetivar las retribuciones de los empleados, favorecer la adecuación a las puestos y promover estilos de dirección comunicativos.

Eso sí, actuar en esta línea no significa que los departamentos de recursos humanos tengan que invertir de forma indiscriminada o generalizada. Más bien, al contrario. Desarrollar este tipo de prácticas significa una apuesta por la individualización de la respuesta de la organización a las necesidades de sus empleados.


Por Antonio Peñalver
Publicado por Top Ten HRS

¿Los Recursos Humanos en el Siglo XXI?

En 2003, Marc Effron, Robert Gandossy y Marshall
Goldsmisth publicaron en inglés este sugerente y ambicioso titulo, al que me he permitido añadir, para esta reflexión,las interrogaciones.

Sin duda, es un libro interesante que todos aquellos profesionales que estén interesados por la gestión de recursos humanos y su evolución han de leer. Es una pena que no se haya traducido al español.

En el mismo, se trata muchos de los aspectos claves para entender el papel de los recursos humanos en las organizaciones, así como para prever los nuevos retos en su gestión. Y estos se articulan entorno a cinco ejes de actuación:
• Nuevos valores críticos a gestionar. Como tener resultados extraordinarios a través de personas normales, como hacer que las personas realmente contribuyan al liderazgo empresarial, como implicar a las personas, como fidelizar a las diferentes generaciones, como han de apartarse las personas a la globalización, como comprender la diversidad… Son cuestiones fascinantes y a su vez, son retos que la función de recursos humanos tiene que asumir. Sí estos no se gestionan adecuadamente las compañías pueden perder competitividad en el mercado y por ende, valor.
• Prácticas emergentes. Conseguir el orgullo y motivación para ser más efectivos en el trabajo, desarrollar líderes en tiempo real, promover talento directivo, vincular a las personas con el desarrollo de negocio, minimizar la probabilidad de éxito en los nuevos ejecutivos reclutados, aprender a través del educación y el aprendizaje, vincular las tecnologías al conocimiento y el aprendizaje... Todo ello, son aspectos que la práctica de recursos humanos ha de abordar para ser más eficaz.
• Desarrollo organizativo y cultural. Favorecer una organización innovadora, construir nuevas formas de relación, acomodarse al cambio, gestionar de forma global… Son otros aspectos en los que la función de recursos humanos tiene decidir y a través, de su gestión, contribuir.
• Liderando el cambio, esa difícil tarea. Cuando el cambio está fuera de control, conectar las estrategias de negocio con las estrategias de liderazgo, encontrar el camino de crecimiento, centrarse en las tareas importantes.. Son otro tipo de aspectos que los que la práctica de recursos humanos ha de implicarse y contribuir
• La evolución de la profesión de recursos humanos. Asumir el cambio de la práctica de recursos humanos, poder transformar los recursos humanos en una sociedad de servicios profesionales, tener influencia ,ofrecer el servicio adecuado, ser socios del negocio asesorar al senior management… Son, también, otros retos de la función de recursos humanos. Si no lo hace, desaparecerá o como máximo, será una función “higiénica”.

Sin embargo, si bien estos aspectos son relevantes, el actual escenario económico hace que la gestión de recursos humanos afronte, aparentemente, la paradoja de tener que ser muy cortoplacista en sus planteamientos (control y flexibilización de los costes de personal, reducción de plantillas, mayor productividad de las personas…).

Y digo “aparentemente”, porque precisamente este escenario es una oportunidad para hacer ver a la organización la importancia de las personas, así como de gestionarlas adecuadamente. Este es el momento, para que los departamentos de recursos humanos sean creativos, aporten soluciones al management, involucren a las personas, redefinan sus prácticas… en definitiva, se reinventen y aporten más valor.

La pregunta que me surge es: ¿recursos humanos se está dejando llevar por la situación, es reactiva… o está aportando soluciones, se confía en sus capacidades para ayudar a la organización para salir de la crisis?.
Respondamos, tras una larga reflexión, con humildad, perspectiva y objetividad.

Antonio Peñalver
Publicado por Top Ten HRS