Introducción al Blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones, entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. Bienvenidos!

sábado, 24 de septiembre de 2016

Preocuparse versus Ocuparse


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Preocuparse es una palaba inútil: “estoy preocupado por la marcha de la empresa”, “estoy preocupado por Luis”, “estoy preocupado por la marcha del negocio” … Preocuparse tiene una doble connotación diabólica: por un lado, nos induce a la inactividad, (todo lo que hacemos es preocuparnos) y, por otro lado, nos lleva a la desesperación (aunque nos empeñemos muchas veces en lo contrario, hay cosas de las que no merecen la pena). ¿De qué le sirve preocuparse por el tiempo? ¿Puedes hacer para influir en él” …

 

Y es que la palabra “preocupación” solo genera pasividad. Preocuparse hablar de tu reactividad.

 

Es obvio que aquello que nos podemos controlar provoca un sentimiento de miedo y, consecuentemente, en la mayoría de los casos, nos lleva a la parálisis.

 

¿Entonces qué podemos hacer ante algo que nos produce inquietud?  Ocuparnos. Es decir, suprimir el prefijo “pre” de preocupación y quedarnos con la palabra “ocupación”. Ocuparse nos abre muchas más posibilidades: alcanzar aquello que nos hayamos propuesto.

 

Los sentimientos son la base de los comportamientos, pero, si sabemos controlarlos nos permiten reaccionar de forma positiva. Ante cualquier amenaza siempre hay alternativas de solución (obviamente, dentro de nuestro margen de acción).

 

“Mi compañía ha anunciado una reducción de plantilla”, "he perdido una venta"… no te preocupes, ocúpate (dentro de tu margen de actuación).¡Racionaliza!, ¡¿Qué ventajas te puede ofrecer el nuevo escenario?!, ¡Busca empleo mientras tanto!., ¡Vamos a por otras ventas!... y, ¡olvídate de las consecuencias de aquello que no puedes gestionar!

¡Cárgate de actitud positiva! ¡Siempre hay mejore alternativas! Y pasa a la acción.
 

¡Mientras que estas ocupado se reduce la ansiedad y se abren nuevas alternativas!

Antonio Peñalver

5 comentarios:

  1. Muy interesante la reflexión.

    Realmente así es, tanto en la vida profesional como en la vida afectiva pasamos más tiempo preocupándonos que poniendo solución al problema.

    Debemos poner en práctica la teoría y no seguir perdiendo tiempo en lamentaciones.

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  2. Este artículo te muestra el gran problema de la preocupación excesiva.
    La preocupación te provoca que evites situaciones debido al miedo escénico al fracaso. Las personas tienen que dejar de preocuparse por equivocarse ya que lo único que consigues equivocandote es ganar experiencia.
    Deja de preocuparte y ponte a ello. El gran fracaso es no intentarlo por miedo a equivocarse.

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  3. Estoy de acuerdo con el artículo porque considero que hoy en día nos agobiamos y preocupamos demasiado, incluso por cosas simples.
    Una de las acciones que podrían reducir este sobre exceso de preocupación sería clasificar los problemas en función de la gravedad de los mismos, para dar prioridad a lo realmente importante y poder ocuparnos de ello.

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  4. Estoy totalmente de acuerdo con este artículo, ya que cuando nos preocupamos surgen sentimientos de negatividad, estrés e incluso miedo, lo cual no es nada positivo para solventar aquello que queremos solucionar.

    En cambio, cuando realmente nos ocupamos nuestra actitud es totalmente diferente, ya que afrontamos todo lo que se cruce en nuestro camino con una actitud optimista, proactiva, positiva...

    Esto último es mejor ya que nos centramos en todo lo que podemos hacer, que es mucho, y así conseguiremos olvidarnos de las preocupaciones.

    En resumidas cuentas, para que desaparezcan nuestras preocupaciones tenemos que convertirlas en ocupaciones, y así tendremos más oportunidades.

    Por último y a modo de reflexión, he encontrado un proverbio chino respecto a la preocupación:
    "Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada".

    Eva Sánchez-Cabezudo Bayón (Liderazgo y Management)

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  5. Muy de acuerdo con estas palabras, no sirve de nada que estemos con esa preocupación de que algo va mal, y no ocupándonos y dándole soluciones, nos sentiríamos mejor con nosotros mismos y viendo como las cosas siguen hacia delante por buen camino.

    Martín Puentes Sánchez (Liderazgo y Management)

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El doble reto de la práctica de recursos humanos en tiempos de crisis.

A principios del presente ejercicio económico tuve la ocasión de escribir un artículo en Equipos y Talentos sobre las perspectivas de los recursos humanos en el 2009. Entonces, incidí en la necesidad que tenían los departamentos de recursos humanos en emprender acciones que impactaran directamente en los resultados de negocio de sus organizaciones.

Y es cierto que las empresas españolas ante un cambio de ciclo económico, una crisis internacional eminentemente financiera y una crisis doméstica -muy ligada al sector de la construcción y a la falta de liderazgo político-, tratan de no perder competitividad y de ganar en eficiencia.

Desde la perspectiva de recursos humanos, supone trabajar pensando en el corto plazo tratando de contener, flexibilizar y reducir los costes de personal que normalmente son los que mayor peso tienen que la cuenta de explotación.

En este sentido, la función de recursos humanos ha emprendido, entre otras, acciones como:
• “Downsizing” . Es decir, eliminar empleos de forma planificada a través de prejubilaciones, bajas incentivadas, suspensiones temporales de contratos, reducción de la actividad de reclutamiento, etc. . Medida que, sin embargo, resulta muy controvertida ya que, en muchos casos se muestra de dudosa eficacia a largo plazo. Watson Wyatt en un estudio internacional sobre 750 empresas desmoatraa que las empresas que no acudían a este tipo de acciones resulta ban mas rentables para los accionistas. De hecho, vadear la crisi evitando acciones downsizing repercute en: mayor satisfacción del cliente por el trato que le dan los empleados, mayor disposición a trabajar productivamente ante una recuperación económica, no temer a la innovación, mayor polivalencia de lso empleados, etc.
• Mayor flexibilidad laboral, aplicando al máximo las oportunidades que la legislación para flexibilizar contratos y costes.
• Políticas salariales centradas en el desempeño y la retribución flexible. Se trata de vincular las retribuciones a la obtención de altos niveles de rendimiento, así como de desarrollar esquemas de compensación flexible para aprovechar la fiscalidad y ofrecer a los empleados mayor poder adquisitivo,
• Mayor control y gestión analítica de la información de recursos humanos. Con el fin de poder identificar desviaciones y actuar casi de forma inmediata,
• Flexibilizar los costes de los procesos de recursos humanos. A través del desarrollo de fórmulas de externalización de aquellas prácticas de recursos humanos que no se consideran que estratégicas.
Trabajar en esta línea es una prioridad para los departamentos de recursos humanos. Es una cuestión de supervivencia.
Ahora bien, el largo plazo continua siendo importante en la gestión de recursos humanos, salvo que la empresa este en serio riesgo de supervivencia. El departamento de recursos humanos debe abordar su rol de forma trascendente sí quiere contribuir a la competitividad de su empresa.

Actuar por tanto en las dos direcciones –en el corto plazo y en el largo plazo- no es una contradicción. Es necesario y muestra el verdadero rol de la función de recursos humanos como socio del negocio.

Por ello, también se exige a la práctica de recursos humanos que sea capaz de anticiparse y dar una respuesta eficiente a determinados aspectos derivados de la evolución de la sociedad y el mercado de trabajo. Como por ejemplo: la escasez creciente de talento, el cambio de valores en las nuevas generaciones, la adaptación a los nuevos avances tecnológicos y la sensibilidad social íntimas como medio ambiente o la igualdad entre sexos.

Es por ello que hay que insistir en la necesidad de invertir en tendencias de recursos humanos, como las siguientes:
• Gestionar el compromiso de las personas. Mclelland nos demostraba que, todos los aspectos de la gestión de recursos humanos, la motivación e implicación de los equipos es el factor más importante en la contribución a los resultados de negocio. A su vez, el primer factor generador de compromiso de los empleaos con el proyecto empresarial son los directivos –sus jefes-. Así, la función de recursos humanos trata de poner en valor las fortalezas de la organización, fomentar la compensación emocional y ayudar a sus a directivos a ser mejores líderes.
• Gestionar a los colectivos claves o -en sentido, lato- el talento. Colectivos claves, como son los directivos, los profesionales de alto potencial o, dependiendo de la organización, los expatriados y los especialistas técnicos. La gestión de este tipo de colectivos supone desarrollar practicas elitistas, centradas en aquellos profesionales que contribuyen en el corto y largo plazo de forma mayoritaria en los resultados organizativos.
• Empleador de referencia. Para poder captar al escaso y menguante talento del mercado, así como para retener a los mejores.
• La filosofía web 2.0. Se trata de aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías para promover la participación y aprendizaje de los empleados. Aspectos que hacen que los portales del empleados y los campus de elearning tomen especial relevancia.
• Responsabilidad Social Empresarial. Para hacer participes a los empleados de la necesaria contribución de la empresa en el progreso social, en aspectos como: la igualdad de sexos, la responsabilidad ética o la defensa medioambiental.
• Gestión del desempeño. Ya no es una moda es una realidad. Estos sistemas contribuyen a orientar a la organización a la obtención altos niveles de resultados, objetivar las retribuciones de los empleados, favorecer la adecuación a las puestos y promover estilos de dirección comunicativos.

Eso sí, actuar en esta línea no significa que los departamentos de recursos humanos tengan que invertir de forma indiscriminada o generalizada. Más bien, al contrario. Desarrollar este tipo de prácticas significa una apuesta por la individualización de la respuesta de la organización a las necesidades de sus empleados.


Por Antonio Peñalver
Publicado por Top Ten HRS

¿Los Recursos Humanos en el Siglo XXI?

En 2003, Marc Effron, Robert Gandossy y Marshall
Goldsmisth publicaron en inglés este sugerente y ambicioso titulo, al que me he permitido añadir, para esta reflexión,las interrogaciones.

Sin duda, es un libro interesante que todos aquellos profesionales que estén interesados por la gestión de recursos humanos y su evolución han de leer. Es una pena que no se haya traducido al español.

En el mismo, se trata muchos de los aspectos claves para entender el papel de los recursos humanos en las organizaciones, así como para prever los nuevos retos en su gestión. Y estos se articulan entorno a cinco ejes de actuación:
• Nuevos valores críticos a gestionar. Como tener resultados extraordinarios a través de personas normales, como hacer que las personas realmente contribuyan al liderazgo empresarial, como implicar a las personas, como fidelizar a las diferentes generaciones, como han de apartarse las personas a la globalización, como comprender la diversidad… Son cuestiones fascinantes y a su vez, son retos que la función de recursos humanos tiene que asumir. Sí estos no se gestionan adecuadamente las compañías pueden perder competitividad en el mercado y por ende, valor.
• Prácticas emergentes. Conseguir el orgullo y motivación para ser más efectivos en el trabajo, desarrollar líderes en tiempo real, promover talento directivo, vincular a las personas con el desarrollo de negocio, minimizar la probabilidad de éxito en los nuevos ejecutivos reclutados, aprender a través del educación y el aprendizaje, vincular las tecnologías al conocimiento y el aprendizaje... Todo ello, son aspectos que la práctica de recursos humanos ha de abordar para ser más eficaz.
• Desarrollo organizativo y cultural. Favorecer una organización innovadora, construir nuevas formas de relación, acomodarse al cambio, gestionar de forma global… Son otros aspectos en los que la función de recursos humanos tiene decidir y a través, de su gestión, contribuir.
• Liderando el cambio, esa difícil tarea. Cuando el cambio está fuera de control, conectar las estrategias de negocio con las estrategias de liderazgo, encontrar el camino de crecimiento, centrarse en las tareas importantes.. Son otro tipo de aspectos que los que la práctica de recursos humanos ha de implicarse y contribuir
• La evolución de la profesión de recursos humanos. Asumir el cambio de la práctica de recursos humanos, poder transformar los recursos humanos en una sociedad de servicios profesionales, tener influencia ,ofrecer el servicio adecuado, ser socios del negocio asesorar al senior management… Son, también, otros retos de la función de recursos humanos. Si no lo hace, desaparecerá o como máximo, será una función “higiénica”.

Sin embargo, si bien estos aspectos son relevantes, el actual escenario económico hace que la gestión de recursos humanos afronte, aparentemente, la paradoja de tener que ser muy cortoplacista en sus planteamientos (control y flexibilización de los costes de personal, reducción de plantillas, mayor productividad de las personas…).

Y digo “aparentemente”, porque precisamente este escenario es una oportunidad para hacer ver a la organización la importancia de las personas, así como de gestionarlas adecuadamente. Este es el momento, para que los departamentos de recursos humanos sean creativos, aporten soluciones al management, involucren a las personas, redefinan sus prácticas… en definitiva, se reinventen y aporten más valor.

La pregunta que me surge es: ¿recursos humanos se está dejando llevar por la situación, es reactiva… o está aportando soluciones, se confía en sus capacidades para ayudar a la organización para salir de la crisis?.
Respondamos, tras una larga reflexión, con humildad, perspectiva y objetividad.

Antonio Peñalver
Publicado por Top Ten HRS