Introducción al Blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. ¡Bienvenidos!

viernes, 27 de abril de 2018

A propósito de Diego Simeone: Un lider ha de saber autogestionarse emocionalmente.

¿Cuántas veces hemos escuchado que para poder liderar hay que saberse liderar uno mismo, primero? Y es verdad. Daniel Goleman, en su modelo de Inteligencia Emocional, identifica dos tipos de competencias: las intrapersonales y las interpersonales. Dentro de las competencias intrapersonales, Goleman nos mostraba como clave la autogestión; entendida como la habilidad de dominar las propias emociones, pensamientos, comportamientos y deseos. Esta habilidad implica saber controlarse, aunque, sin embargo, no son muchos los que la poseen.

Un directivo, si quiere ser un buen lider, ha de saber controlarse emocionalmente. 
Hay muchos ejemplos de personas que se suponen son lideres y han demostrado no saber autocontrolarse en momentos determinados. Un ejemplo de falta de autocontrol, -que me llamó mucho la atención-, fue cuando el emérito rey de España, Juan Carlos I, el 10 de noviembre de 2007, pronunció la famosa frase “porque no te callas” al entones presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado en Santiago de Chile. Sin duda, fue un descontrol emocional de alguien que estaba entrenado para autogestionarse y que representaba a una nación.  Y es que las emociones, a veces, son difíciles de gestionar. En este caso, esa falta de control emocional se puede comprender ya que Hugo Chávez estaba criticando e insultando en publico al anterior jefe de gobierno español, José María Aznar, ante la inacción del entonces jefe de gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero. Pero, no se puede compartir.
El que se puedan comprender los descontroles emocionales no significa que se puedan aceptar. Desde el punto de vista del management, todo manager que quiera ser un buen lider ha de saber autocontrolarse. Un líder no puede descontrolarse emocionalmente y, menos, como consecuencia de ese descontrol, gritar o faltar el respecto. Aunque tenga razón, en ese mismo momento pierde su legitimidad.
Ayer, -tomando el deporte como ejemplo de lo que debe hacer un buen lider-, pudimos ver otro ejemplo de falta de autogestión emocional del que, se supone, es un lider: Diego Simeone. El “Cholo”, -un gran entrenador que está consiguiendo que su equipo sea de alto rendimiento y esté en posiciones destacadas en la liga Santander española con un presupuesto significativamente menor que sus principales competidores-, no supo autogestionarse emocionalmente en el partido de la semifinal de ida entre el Arsenal y Atletico de Madrid, dentro del campeonato de la Liga Europea de la UEFA de 2018, llamando al árbitro francés delante de las cámaras televisivas y por seis veces “hijo de puta”, cuando el jugador atlético Vrsaljko, -quien ya tenía una tarjeta amarilla-, hizo otra falta involuntaria a un contrincante inglés en el minuto 10 de juego y fuera expulsado, dejando al club Atlético de Madrid en inferioridad numérica.
La reacción emocional de una persona ante esta iniquidad puede entenderse. Por ejemplo, yo mismo, que soy seguidor del Atletico de Madrid, me enfadé. Pero un lider, -que gestiona un equipo para conseguir altos niveles de rendimiento y que representa a un club con millones de seguidores-, ha de saber autocontrolarse emocionalmente. Un lider no puede ofender, ni perder los nervios. Un auténtico lider si no está de acuerdo con una acción o un hecho, ha de saber dar feedback con compostura. Además, no se trata de una anécdota: esta es la novena vez que Simeone es expulsado del campo por falta de autocontrol.
La falta de autogestión de Simeone me hace inferir, -desde el punto de vista del management-, que no se puede ser lider sino uno no se sabe autogestionar. Ayer, Diego Simeone no doy la talla de lider; Además de poner en evidencia al club que le contrata, pudo haber dejado tocado emocionalmente al resto de jugadores que tenían que gestionar la papeleta de enfrentarse a un equipo competitivo, como el Arsenal, con diez jugadores durante los ochenta minutos de juego restantes. Afortunadamente, el equipo del Atletico de Madrid, gracias a la labor de equipo desarrollada por el Cholo, pero, también, gracias a la calidad personal de los jugadores y al margen de Simeone, supo minimizar este inconveniente.
Antonio Peñalver




2 comentarios:

  1. En mi opinión como estudiante de gestión empresarial y de RRHH y como jugador y aficionado al fútbol, el Cholo Simeone cometió un error al que nos tiene acostumbrados, perdió los nervios con el árbitro del partido. Por otra parte soy consciente de que con la adrenalina "por las nubes" es difícil gestionar las emociones, pero una persona como Simeone que representa no solo a un equipo, sino a una entidad como es el Atlético de Madrid; la cual esta formada por los jugadores, directiva, cuerpo técnico, aficionados, etc.
    En múltiples ocasiones Simeone ha demostrado sus habilidades como líder en las relaciones interpersonales, sabiendo resolver problemas, interactuando con los jugadores y logrando la implicación de la afición. Sin embargo en el ámbito de las habilidades intrapersonales, muestra un gran conocimiento de las metas personales y de las ideas propias. Pero como ha dicho Antonio, no saca el máximo partido a sus habilidades como líder debido a su falta de autocontrol y de gestión del estrés, especialmente en los partidos.

    Diego San Segundo Sánchez.

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  2. Muchas gracias por tus comentarios, Diego.
    Un saludo, Antonio Peñalver

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El doble reto de la práctica de recursos humanos en tiempos de crisis.

A principios del presente ejercicio económico tuve la ocasión de escribir un artículo en Equipos y Talentos sobre las perspectivas de los recursos humanos en el 2009. Entonces, incidí en la necesidad que tenían los departamentos de recursos humanos en emprender acciones que impactaran directamente en los resultados de negocio de sus organizaciones.

Y es cierto que las empresas españolas ante un cambio de ciclo económico, una crisis internacional eminentemente financiera y una crisis doméstica -muy ligada al sector de la construcción y a la falta de liderazgo político-, tratan de no perder competitividad y de ganar en eficiencia.

Desde la perspectiva de recursos humanos, supone trabajar pensando en el corto plazo tratando de contener, flexibilizar y reducir los costes de personal que normalmente son los que mayor peso tienen que la cuenta de explotación.

En este sentido, la función de recursos humanos ha emprendido, entre otras, acciones como:
• “Downsizing” . Es decir, eliminar empleos de forma planificada a través de prejubilaciones, bajas incentivadas, suspensiones temporales de contratos, reducción de la actividad de reclutamiento, etc. . Medida que, sin embargo, resulta muy controvertida ya que, en muchos casos se muestra de dudosa eficacia a largo plazo. Watson Wyatt en un estudio internacional sobre 750 empresas desmoatraa que las empresas que no acudían a este tipo de acciones resulta ban mas rentables para los accionistas. De hecho, vadear la crisi evitando acciones downsizing repercute en: mayor satisfacción del cliente por el trato que le dan los empleados, mayor disposición a trabajar productivamente ante una recuperación económica, no temer a la innovación, mayor polivalencia de lso empleados, etc.
• Mayor flexibilidad laboral, aplicando al máximo las oportunidades que la legislación para flexibilizar contratos y costes.
• Políticas salariales centradas en el desempeño y la retribución flexible. Se trata de vincular las retribuciones a la obtención de altos niveles de rendimiento, así como de desarrollar esquemas de compensación flexible para aprovechar la fiscalidad y ofrecer a los empleados mayor poder adquisitivo,
• Mayor control y gestión analítica de la información de recursos humanos. Con el fin de poder identificar desviaciones y actuar casi de forma inmediata,
• Flexibilizar los costes de los procesos de recursos humanos. A través del desarrollo de fórmulas de externalización de aquellas prácticas de recursos humanos que no se consideran que estratégicas.
Trabajar en esta línea es una prioridad para los departamentos de recursos humanos. Es una cuestión de supervivencia.
Ahora bien, el largo plazo continua siendo importante en la gestión de recursos humanos, salvo que la empresa este en serio riesgo de supervivencia. El departamento de recursos humanos debe abordar su rol de forma trascendente sí quiere contribuir a la competitividad de su empresa.

Actuar por tanto en las dos direcciones –en el corto plazo y en el largo plazo- no es una contradicción. Es necesario y muestra el verdadero rol de la función de recursos humanos como socio del negocio.

Por ello, también se exige a la práctica de recursos humanos que sea capaz de anticiparse y dar una respuesta eficiente a determinados aspectos derivados de la evolución de la sociedad y el mercado de trabajo. Como por ejemplo: la escasez creciente de talento, el cambio de valores en las nuevas generaciones, la adaptación a los nuevos avances tecnológicos y la sensibilidad social íntimas como medio ambiente o la igualdad entre sexos.

Es por ello que hay que insistir en la necesidad de invertir en tendencias de recursos humanos, como las siguientes:
• Gestionar el compromiso de las personas. Mclelland nos demostraba que, todos los aspectos de la gestión de recursos humanos, la motivación e implicación de los equipos es el factor más importante en la contribución a los resultados de negocio. A su vez, el primer factor generador de compromiso de los empleaos con el proyecto empresarial son los directivos –sus jefes-. Así, la función de recursos humanos trata de poner en valor las fortalezas de la organización, fomentar la compensación emocional y ayudar a sus a directivos a ser mejores líderes.
• Gestionar a los colectivos claves o -en sentido, lato- el talento. Colectivos claves, como son los directivos, los profesionales de alto potencial o, dependiendo de la organización, los expatriados y los especialistas técnicos. La gestión de este tipo de colectivos supone desarrollar practicas elitistas, centradas en aquellos profesionales que contribuyen en el corto y largo plazo de forma mayoritaria en los resultados organizativos.
• Empleador de referencia. Para poder captar al escaso y menguante talento del mercado, así como para retener a los mejores.
• La filosofía web 2.0. Se trata de aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías para promover la participación y aprendizaje de los empleados. Aspectos que hacen que los portales del empleados y los campus de elearning tomen especial relevancia.
• Responsabilidad Social Empresarial. Para hacer participes a los empleados de la necesaria contribución de la empresa en el progreso social, en aspectos como: la igualdad de sexos, la responsabilidad ética o la defensa medioambiental.
• Gestión del desempeño. Ya no es una moda es una realidad. Estos sistemas contribuyen a orientar a la organización a la obtención altos niveles de resultados, objetivar las retribuciones de los empleados, favorecer la adecuación a las puestos y promover estilos de dirección comunicativos.

Eso sí, actuar en esta línea no significa que los departamentos de recursos humanos tengan que invertir de forma indiscriminada o generalizada. Más bien, al contrario. Desarrollar este tipo de prácticas significa una apuesta por la individualización de la respuesta de la organización a las necesidades de sus empleados.


Por Antonio Peñalver
Publicado por Top Ten HRS

¿Los Recursos Humanos en el Siglo XXI?

En 2003, Marc Effron, Robert Gandossy y Marshall
Goldsmisth publicaron en inglés este sugerente y ambicioso titulo, al que me he permitido añadir, para esta reflexión,las interrogaciones.

Sin duda, es un libro interesante que todos aquellos profesionales que estén interesados por la gestión de recursos humanos y su evolución han de leer. Es una pena que no se haya traducido al español.

En el mismo, se trata muchos de los aspectos claves para entender el papel de los recursos humanos en las organizaciones, así como para prever los nuevos retos en su gestión. Y estos se articulan entorno a cinco ejes de actuación:
• Nuevos valores críticos a gestionar. Como tener resultados extraordinarios a través de personas normales, como hacer que las personas realmente contribuyan al liderazgo empresarial, como implicar a las personas, como fidelizar a las diferentes generaciones, como han de apartarse las personas a la globalización, como comprender la diversidad… Son cuestiones fascinantes y a su vez, son retos que la función de recursos humanos tiene que asumir. Sí estos no se gestionan adecuadamente las compañías pueden perder competitividad en el mercado y por ende, valor.
• Prácticas emergentes. Conseguir el orgullo y motivación para ser más efectivos en el trabajo, desarrollar líderes en tiempo real, promover talento directivo, vincular a las personas con el desarrollo de negocio, minimizar la probabilidad de éxito en los nuevos ejecutivos reclutados, aprender a través del educación y el aprendizaje, vincular las tecnologías al conocimiento y el aprendizaje... Todo ello, son aspectos que la práctica de recursos humanos ha de abordar para ser más eficaz.
• Desarrollo organizativo y cultural. Favorecer una organización innovadora, construir nuevas formas de relación, acomodarse al cambio, gestionar de forma global… Son otros aspectos en los que la función de recursos humanos tiene decidir y a través, de su gestión, contribuir.
• Liderando el cambio, esa difícil tarea. Cuando el cambio está fuera de control, conectar las estrategias de negocio con las estrategias de liderazgo, encontrar el camino de crecimiento, centrarse en las tareas importantes.. Son otro tipo de aspectos que los que la práctica de recursos humanos ha de implicarse y contribuir
• La evolución de la profesión de recursos humanos. Asumir el cambio de la práctica de recursos humanos, poder transformar los recursos humanos en una sociedad de servicios profesionales, tener influencia ,ofrecer el servicio adecuado, ser socios del negocio asesorar al senior management… Son, también, otros retos de la función de recursos humanos. Si no lo hace, desaparecerá o como máximo, será una función “higiénica”.

Sin embargo, si bien estos aspectos son relevantes, el actual escenario económico hace que la gestión de recursos humanos afronte, aparentemente, la paradoja de tener que ser muy cortoplacista en sus planteamientos (control y flexibilización de los costes de personal, reducción de plantillas, mayor productividad de las personas…).

Y digo “aparentemente”, porque precisamente este escenario es una oportunidad para hacer ver a la organización la importancia de las personas, así como de gestionarlas adecuadamente. Este es el momento, para que los departamentos de recursos humanos sean creativos, aporten soluciones al management, involucren a las personas, redefinan sus prácticas… en definitiva, se reinventen y aporten más valor.

La pregunta que me surge es: ¿recursos humanos se está dejando llevar por la situación, es reactiva… o está aportando soluciones, se confía en sus capacidades para ayudar a la organización para salir de la crisis?.
Respondamos, tras una larga reflexión, con humildad, perspectiva y objetividad.

Antonio Peñalver
Publicado por Top Ten HRS