Introducción al Blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. ¡Bienvenidos!

jueves, 6 de diciembre de 2018

Comportamientos del Lider para generar Confianza a sus colaboradores

Peter Drucker comentaba que “aunque los empleados sean quizás nuestro mayor pasivo, las
personas son nuestra mayor oportunidad”. Y, objetivamente, esta descripción es cierta: los empleados representan un coste muy importante en la cuenta de explotación de las organizaciones, pero, a su vez, no es factible asegurar la competitividad de estas sin contar con su cualificación, ideas, compromiso, deseos de crecer y contribuir a los resultados organizativos.

Las organizaciones se están transformando rápidamente para hacer frente a los nuevos retos socioeconómicos como consecuencia de la globalización, la transformación digital, las continuas regulaciones o la innovación constante, quedando los modelos clásicos de liderazgo obsoletos. Estos cambios y nuevos retos de las organizaciones afectan a los paradigmas sobre la gestión de las personas, en donde los directivos, entre otros aspectos, han de trabajar para que los empleados estén más comprometidos, adquieran mayores niveles de autonomía, aporten ideas y sean dueños de su trayectoria profesional.

El Profesor de IMD, George Kohlrieser, en un estudio reciente nos comenta que la clave del éxito del desarrollo de los colaboradores y de su contribución a los resultados de la organización reside en la capacidad que tiene el directivo para generar confianza en ellos. En definitiva, comenta, se trata de que el directivo se convierta en una “base segura” para sus colaboradores.

A continuación, doy algunos consejos a los directivos para que sepan desarrollar comportamientos que generen confianza a sus colaboradores:
       Construye con tu colaborador una “alianza” de relación. 
       Acuerda con tú colaborador los criterios de confidencialidad, flexibilidad, no juicio, no interrupciones, etc. que han de regir vuestras relaciones. 
       Recuérdale la alianza, de vez en cuando.
       Mantén “presencia plena”.
       Mírale a los ojos.
       Muestra actitud de interés en lo que comenta y sus aspiraciones.
       Realiza, en todo momento, “escucha activa”. 
       Espera que acabe sus intervenciones y no le interrumpas, salvo que sea estrictamente necesario. 
       Pregúntale cuando necesites recapitular, profundizar o aclarar algunas ideas transmitidas o aspectos de su comportamiento.
       Asiente cuando interviene.
       Trata de indagar sus pensamientos y sus sentimientos.
       Recuérdale que estas para apoyarle. 
       Pregunta a tu colaborador qué espera de ti y cómo puedes ayudarle.
       Muéstrate, siempre, de buen talante.
       La simpatía te abrirá la puerta de toda relación con tu colaborador.
       Adopta siempre una actitud positiva.
       Trata de analizar sus inquietudes e ideas destacando las posibilidades positivas y minimizando las dificultades.
       Trata de aconsejar, desde tu experiencia, alternativas de acción prometedoras.
       Muestra coherencia. 
       Sé congruente con lo que haces y con lo que dices.
       Actúa de forma lógica con tus ideas, principios y valores, así como los de tu organización. 
       Comprométete solo a aquello en que puedas cumplir y mantener.
       Haz lo que te hayas comprometido.
       Si no puedes cumplir un compromiso, explica las razones que te lo impiden y trata de buscar una solución alternativa.
       Sé transparente.
       Di, siempre que puedas, la verdad.
       No mientas nunca.
       Si consideras que tienes que obviar algo, puedes hacerlo.
       Sé realista en tus opiniones, feedback y consejos.

Antonio Peñalver
Socio director de People First Consulting


2 comentarios:

  1. La mejor manera de ser un buen líder es tratar de potenciar a los colaboradores, mejorando así sus rendimientos y los correspondientes resultados de la organización.
    El artículo hace referencia a una serie de consejos para generar confianza en los colaboradores, ya que dicho factor es fundamental para que la fuerza de trabajo sea capaz de añadir valor a la organización.
    Es importante que un líder vea a sus colaboradores como lo que son, aliados. Y no como rivales que compiten por quitarle su puesto de mando.
    Es por ello que tiene que mantener actitud de aliado y tratar de ayudarles en todo momento, tanto con actitudes que les muestren confianza como con hechos que ratifiquen dichas actitudes.
    Mantener un clima de trabajo de este estilo es la base para fomentar el crecimiento de todos los miembros del equipo, incluído el líder.

    ResponderEliminar
  2. Es muy importante que un directivo siga estos consejos que se mencionan en el artículo, puesto que una de las cosas más importante en una empresa son los trabajadores, sin ellos no llegas a ningún lado.
    Por lo que, si un directivo sigue esos consejos, los trabajadores irían a trabajar con una actitud más positiva y habría mejor ambiente en la empresa. También su actitud a la hora de trabajar seria más positiva y por lo cual, más productiva y eso es lo que necesita la empresa.

    ResponderEliminar

El doble reto de la práctica de recursos humanos en tiempos de crisis.

A principios del presente ejercicio económico tuve la ocasión de escribir un artículo en Equipos y Talentos sobre las perspectivas de los recursos humanos en el 2009. Entonces, incidí en la necesidad que tenían los departamentos de recursos humanos en emprender acciones que impactaran directamente en los resultados de negocio de sus organizaciones.

Y es cierto que las empresas españolas ante un cambio de ciclo económico, una crisis internacional eminentemente financiera y una crisis doméstica -muy ligada al sector de la construcción y a la falta de liderazgo político-, tratan de no perder competitividad y de ganar en eficiencia.

Desde la perspectiva de recursos humanos, supone trabajar pensando en el corto plazo tratando de contener, flexibilizar y reducir los costes de personal que normalmente son los que mayor peso tienen que la cuenta de explotación.

En este sentido, la función de recursos humanos ha emprendido, entre otras, acciones como:
• “Downsizing” . Es decir, eliminar empleos de forma planificada a través de prejubilaciones, bajas incentivadas, suspensiones temporales de contratos, reducción de la actividad de reclutamiento, etc. . Medida que, sin embargo, resulta muy controvertida ya que, en muchos casos se muestra de dudosa eficacia a largo plazo. Watson Wyatt en un estudio internacional sobre 750 empresas desmoatraa que las empresas que no acudían a este tipo de acciones resulta ban mas rentables para los accionistas. De hecho, vadear la crisi evitando acciones downsizing repercute en: mayor satisfacción del cliente por el trato que le dan los empleados, mayor disposición a trabajar productivamente ante una recuperación económica, no temer a la innovación, mayor polivalencia de lso empleados, etc.
• Mayor flexibilidad laboral, aplicando al máximo las oportunidades que la legislación para flexibilizar contratos y costes.
• Políticas salariales centradas en el desempeño y la retribución flexible. Se trata de vincular las retribuciones a la obtención de altos niveles de rendimiento, así como de desarrollar esquemas de compensación flexible para aprovechar la fiscalidad y ofrecer a los empleados mayor poder adquisitivo,
• Mayor control y gestión analítica de la información de recursos humanos. Con el fin de poder identificar desviaciones y actuar casi de forma inmediata,
• Flexibilizar los costes de los procesos de recursos humanos. A través del desarrollo de fórmulas de externalización de aquellas prácticas de recursos humanos que no se consideran que estratégicas.
Trabajar en esta línea es una prioridad para los departamentos de recursos humanos. Es una cuestión de supervivencia.
Ahora bien, el largo plazo continua siendo importante en la gestión de recursos humanos, salvo que la empresa este en serio riesgo de supervivencia. El departamento de recursos humanos debe abordar su rol de forma trascendente sí quiere contribuir a la competitividad de su empresa.

Actuar por tanto en las dos direcciones –en el corto plazo y en el largo plazo- no es una contradicción. Es necesario y muestra el verdadero rol de la función de recursos humanos como socio del negocio.

Por ello, también se exige a la práctica de recursos humanos que sea capaz de anticiparse y dar una respuesta eficiente a determinados aspectos derivados de la evolución de la sociedad y el mercado de trabajo. Como por ejemplo: la escasez creciente de talento, el cambio de valores en las nuevas generaciones, la adaptación a los nuevos avances tecnológicos y la sensibilidad social íntimas como medio ambiente o la igualdad entre sexos.

Es por ello que hay que insistir en la necesidad de invertir en tendencias de recursos humanos, como las siguientes:
• Gestionar el compromiso de las personas. Mclelland nos demostraba que, todos los aspectos de la gestión de recursos humanos, la motivación e implicación de los equipos es el factor más importante en la contribución a los resultados de negocio. A su vez, el primer factor generador de compromiso de los empleaos con el proyecto empresarial son los directivos –sus jefes-. Así, la función de recursos humanos trata de poner en valor las fortalezas de la organización, fomentar la compensación emocional y ayudar a sus a directivos a ser mejores líderes.
• Gestionar a los colectivos claves o -en sentido, lato- el talento. Colectivos claves, como son los directivos, los profesionales de alto potencial o, dependiendo de la organización, los expatriados y los especialistas técnicos. La gestión de este tipo de colectivos supone desarrollar practicas elitistas, centradas en aquellos profesionales que contribuyen en el corto y largo plazo de forma mayoritaria en los resultados organizativos.
• Empleador de referencia. Para poder captar al escaso y menguante talento del mercado, así como para retener a los mejores.
• La filosofía web 2.0. Se trata de aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías para promover la participación y aprendizaje de los empleados. Aspectos que hacen que los portales del empleados y los campus de elearning tomen especial relevancia.
• Responsabilidad Social Empresarial. Para hacer participes a los empleados de la necesaria contribución de la empresa en el progreso social, en aspectos como: la igualdad de sexos, la responsabilidad ética o la defensa medioambiental.
• Gestión del desempeño. Ya no es una moda es una realidad. Estos sistemas contribuyen a orientar a la organización a la obtención altos niveles de resultados, objetivar las retribuciones de los empleados, favorecer la adecuación a las puestos y promover estilos de dirección comunicativos.

Eso sí, actuar en esta línea no significa que los departamentos de recursos humanos tengan que invertir de forma indiscriminada o generalizada. Más bien, al contrario. Desarrollar este tipo de prácticas significa una apuesta por la individualización de la respuesta de la organización a las necesidades de sus empleados.


Por Antonio Peñalver
Publicado por Top Ten HRS

¿Los Recursos Humanos en el Siglo XXI?

En 2003, Marc Effron, Robert Gandossy y Marshall
Goldsmisth publicaron en inglés este sugerente y ambicioso titulo, al que me he permitido añadir, para esta reflexión,las interrogaciones.

Sin duda, es un libro interesante que todos aquellos profesionales que estén interesados por la gestión de recursos humanos y su evolución han de leer. Es una pena que no se haya traducido al español.

En el mismo, se trata muchos de los aspectos claves para entender el papel de los recursos humanos en las organizaciones, así como para prever los nuevos retos en su gestión. Y estos se articulan entorno a cinco ejes de actuación:
• Nuevos valores críticos a gestionar. Como tener resultados extraordinarios a través de personas normales, como hacer que las personas realmente contribuyan al liderazgo empresarial, como implicar a las personas, como fidelizar a las diferentes generaciones, como han de apartarse las personas a la globalización, como comprender la diversidad… Son cuestiones fascinantes y a su vez, son retos que la función de recursos humanos tiene que asumir. Sí estos no se gestionan adecuadamente las compañías pueden perder competitividad en el mercado y por ende, valor.
• Prácticas emergentes. Conseguir el orgullo y motivación para ser más efectivos en el trabajo, desarrollar líderes en tiempo real, promover talento directivo, vincular a las personas con el desarrollo de negocio, minimizar la probabilidad de éxito en los nuevos ejecutivos reclutados, aprender a través del educación y el aprendizaje, vincular las tecnologías al conocimiento y el aprendizaje... Todo ello, son aspectos que la práctica de recursos humanos ha de abordar para ser más eficaz.
• Desarrollo organizativo y cultural. Favorecer una organización innovadora, construir nuevas formas de relación, acomodarse al cambio, gestionar de forma global… Son otros aspectos en los que la función de recursos humanos tiene decidir y a través, de su gestión, contribuir.
• Liderando el cambio, esa difícil tarea. Cuando el cambio está fuera de control, conectar las estrategias de negocio con las estrategias de liderazgo, encontrar el camino de crecimiento, centrarse en las tareas importantes.. Son otro tipo de aspectos que los que la práctica de recursos humanos ha de implicarse y contribuir
• La evolución de la profesión de recursos humanos. Asumir el cambio de la práctica de recursos humanos, poder transformar los recursos humanos en una sociedad de servicios profesionales, tener influencia ,ofrecer el servicio adecuado, ser socios del negocio asesorar al senior management… Son, también, otros retos de la función de recursos humanos. Si no lo hace, desaparecerá o como máximo, será una función “higiénica”.

Sin embargo, si bien estos aspectos son relevantes, el actual escenario económico hace que la gestión de recursos humanos afronte, aparentemente, la paradoja de tener que ser muy cortoplacista en sus planteamientos (control y flexibilización de los costes de personal, reducción de plantillas, mayor productividad de las personas…).

Y digo “aparentemente”, porque precisamente este escenario es una oportunidad para hacer ver a la organización la importancia de las personas, así como de gestionarlas adecuadamente. Este es el momento, para que los departamentos de recursos humanos sean creativos, aporten soluciones al management, involucren a las personas, redefinan sus prácticas… en definitiva, se reinventen y aporten más valor.

La pregunta que me surge es: ¿recursos humanos se está dejando llevar por la situación, es reactiva… o está aportando soluciones, se confía en sus capacidades para ayudar a la organización para salir de la crisis?.
Respondamos, tras una larga reflexión, con humildad, perspectiva y objetividad.

Antonio Peñalver
Publicado por Top Ten HRS