Introducción a mi blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. ¡Bienvenidos!

domingo, 28 de agosto de 2011

Steve Jobs. El valor de un líder.

Esta semana la noticia de la marcha de Steve Jobs como CEO de Apple ha sido hecho relevante en toda la prensa, debido a su precario estado de salud. Desde 1976, el carismático e influyente cofundador de Apple ha puesto patas arriba mercados tan aparentemente dispares como los ordenadores, la telefonía, la industria de la música y la del cine, entre otras.

Josh Bernoff, Vicepresidente de Forrester Research, ha dicho que Steve Jobs “ha cambiado el mundo cinco veces”. Y, si bien, esto puede parecer una exageración, hay algo de cierto: En 1977, lanzó Apple II, el primer ordenador personal tal y como lo conocemos hoy; En 1984 con Macintosh llegó la “informática fácil para todos” con el uso de una interfaz gráfica sencilla manejable gracias al ratón, al uso de iconos...; En 2001, -y tras un abandono de Steve Jobs de la Compañía por cerca de once años que hizo que Apple perdiese gran relevancia en el mercado-, lanzó iPod e i Tunes cambiando las reglas de distribución y precio de la música; En 2007, llegó el iPhone que ha cambiado prácticamente todo en la industria de la telefonía móvil; Por último, el reciente lanzamiento del iPad,- la tableta que ha desatado una auténtica fiebre-, ha ofrecido nuevas posibilidades en industrias como la prensa o los contenidos audiovisuales.

Ahora, el anuncio de la salida Steve Jobs, que ya es la segunda mayor compañía del mundo en valor de mercado bursatil, provocó una bajada en bolsa de hasta el 5%.; es decir, cerca de 15.000 millones de dólares.

Realmente, ¿es posible que un ejecutivo valga tanto?.

Lo cierto es que los líderes empresariales tienen un valor para sus compañías que, como en el caso de Steve Jobs, se puede medir económicamente.

Bill Gates, decía que “si veinte personas concretas dejaran Microsoft, la empresa quebraría”. Este ejemplo, como en otros casos, es una idea que está muy presente en los consejos de administración de las empresas. Cuando yo comencé mi andadura profesional en Tudor –ahora “Exide”- todavía “escocia” el que se hubiese marchado el director territorial Galicia a un competidor por lo que había supuesto de perdida de negocio en esa zona.

De ahí que las empresas, conscientes de la importancia de determinados ejecutivos, generen políticas de recursos humanos para potenciar y retener a su personal clave. Para algunos es dar a carta de naturaleza a la “teoría de elites” en las organizaciones empresariales pero, para otros, es una necesidad incuestonable.A que cuidar a los que ocupan puestos claves en las organizaciones y prever su sustitución con tiempo: Yo por pragmatismo y por experiencia, me apunto a lo segundo.

Y el efecto en los mercado bursátiles de la salida de Steve Jobs, -al que deseo se reponga de su frágil salud-, me lleva a preguntarme: ¿Cómo evolucionaría el Ibex cuando Zapatero deje la jefatura del gobierno español?, ¿Qué le sucederá a la acción del Santander cuando Botín, por edad su edad, deje la presidencia de este grupo financiero?. Las respuestas os las dejo a vosotros.  

Por Antonio Peñalver

viernes, 12 de agosto de 2011

La Oportunidad Social de la JMJ

Estamos en puertas del gran encuentro global de jóvenes con el Papa, Benedicto XVI, en Madrid. La JMJ (Jornada Mundial de Madrid) se celebrará los próximos días del 16 al 21 de este mes de agosto.


A pesar de las críticas que recientemente, veladamente o no, estamos recibiendo sobre este evento, creo que tener la oportunidad de recibir al Papa en nuestra nación es para estar orgullosos y es una gran oportunidad para todos, seamos cristianos o no.

Para un católico –y en especial, joven- este evento es un gran estímulo para su vida cristiana y una oportunidad de vivir la universalidad de la Iglesia.

Sin embargo, para el resto de la sociedad, este encuentro es una oportunidad para reflexionar sobre lo que representa el Jefe espiritual de la Iglesia y su doctrina como elemento para atenuar y salvar el actual escenario de crisis económico-social en el que vivimos.
 
En primer lugar, recibir a la cabeza visible de la Iglesia católica, es la oportunidad de tratar a un Jefe de Estado relevante, -el del Vaticano-, que representa a la mayor población religiosa del mundo –que crece, además, en adeptos-. (De una población mundial de unos 6.400.000 habitantes, se estima que hay más de 2.200.000 cristianos,-de los cuales más de 1.300.000 son católicos-, frente a los 1.400.000 musulmanes y a los 900.000 budistas existentes, en sus diversas variantes).

Añadamos a esto que los valores de la Iglesia son parte consustancial de la Europa en la que vivimos.

Pero en segundo lugar, desde este blog, quiero llamar la atención sobre la oportunidad de reflexionar sobre lo que representa el pensamiento social cristiano. El Papa es el representante de un rico patrimonio, no sólo para la Iglesia, sino para la humanidad. Para muchos, este pensamiento puede ser poco conocido, puesto que los documentos oficiales de la Doctrina Social de la Iglesia son largos y complejos, quizás como consecuencia de la dificultad de los problemas que aborda.

A través de los textos y mensajes de Papas como Pío XII, Pablo VI, Juan Pablo II y el actual Benedicto XVI (quien en 2009 publicó la encíclica Caritas in Veritate), podemos destacar los puntos clave de la doctrina social:
·      La legítima propiedad personal siempre que exista un destino universal de los bienes de la tierra;
·      La relevancia suprema del bien común;
·      La fraternidad global y la unidad de la familia humana para promover la paz y la amistad entre los pueblos, del dialogo y de la solidaridad;
·      La justicia social;
·      El respeto de la dignidad humana ratificada en los derechos inalienables de la persona;
·      La justa autonomía en la interdependencia entre las personas, naciones y estados;
·      Y la supremacía de la verdad (y por lo tanto, la ciencia), pero con caridad.

Por lo tanto, la visión cristiana rechaza, obviamente, toda forma de totalitarismo, de colectivismo, de nacionalismo, de capitalismo salvaje, pero también la idolatría de la democracia relativista.

Quien nos visita, Benedicto XVI, es el máximo representante de este pensamiento que, con hechos fehacientes, esta minimizando el impacto de esta crisis en la sociedad española –no olvidemos, por ejemplo, el papel actual de la Iglesia en la ayuda de los parados y marginados- y mundial; Ofreciéndonos, además, pautas para superar estas desigualdades e injusticias.

Este Papa, no hace mucho, en su encíclica Caritas in Veritate, nos recordaba que la caridad es “la vía maestra de la doctrina social de la Iglesia”.  La fe cristiana se ocupa del desarrollo social sin apoyarse “en privilegios o posiciones de poder”; y para Benedicto XVI las causas del subdesarrollo son de orden material pero, también y ante todo, de falta de voluntad, de pensamiento y, todavía más, de “falta de fraternidad entre los hombres y los pueblos”.

Para este Papa, que tanto critican algunos, “el objetivo exclusivo del beneficio, cuando es obtenido mal y sin el bien común como fin último, corre el riesgo de destruir riqueza y crear pobreza”.

Realmente, ¿no es una gran oportunidad que nos venga a visitar el Papa?. Acaso, ¿no nos viene bien que nos recuerden valores como la Solidaridad, la Verdad o la Caridad?.