Introducción a mi blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. ¡Bienvenidos!

lunes, 7 de mayo de 2012

Dolor sociolaboral


Las personas en el mundo laboral, como nos recordaba recientemente Pilar Jericó, están siendo erosionadas emocionalmente. Directa o indirectamente todos estamos afectados por las circunstancias laborales: el despido personal o el de una amigo, un rumor de fusión o cierre empresarial, una reducción salarial… Todo, en mayor o menos medida, nos afecta.

Está científicamente demostrado que sentimos antes que pensamos. Y es que las circunstancias laborales pueden poner en peligro nuestro entorno personal y familiar; Por lo que es licito, ante este tipo de circunstancias, desarrollar sentimientos más o menos desarrollados de miedo que acaban afectando a nuestra salud.

Los profesores Naomi I. Eisenberger and Matthew D. Lieberman del departamento de Psicología de la Universidad de California, evidencian que existe una superposición entre el dolor físico y el social bajo el nivel del circuito neuronal y los procesos computacionales del cerebro. De hecho, sugieren que el dolor social puede llegar a compartir, junto con el dolor físico, los componentes del amplio sistema neuronal.

Diferentes estudios han proporcionado evidencias de que grados crecientes de rechazo  social afectan a la reducción de la autoestima y pueden causar dolor social. Además, esta circunstancia hace que se active la corteza prefrontal del cerebro de forma muy similar a como sucede cuando se siente dolor físico.
De ahí que no se pueda desdeñar a las personas que muestren dolor socio laboral, ya que están sufriendo de forma similar a como lo harían si tuviesen una enfermedad física.

El respeto que debemos tener ante este tipo de estados físico-emocionales, resultado de las situaciones laborales, debe ser igual al que tenemos ante cualquier enfermedad física. Una persona afectada por la problemática sociolaboral llega a sufrir físicamente y requiere de comprensión y cuidado.

Si bien es cierto que el escenario de crisis e incertidumbre económica es una realidad que trae, más que nunca, consecuencias negativas en el terreno laboral. No es menos cierto que las personas afectadas, directa o indirectamente, sufren y requieren nuestro respeto. Por tanto, trabajar por el crecimiento económico y el empleo es una cuestión moral y social.

Antonio Peñalver