Introducción a mi blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. ¡Bienvenidos!

viernes, 25 de abril de 2014

Cómo nutrir tu red de relaciones

Para desarrollar tu carrera profesional tienes que actuar de forma intencional y de una forma discrecional con tus contactos. No me refiero a coleccionar tarjetas de visita de negocio o preguntar interesadamente a tus contactos. Me refiero al tiempo que generosamente deberías dedicar a promover una relación de reciprocidad y amistad con otros profesionales.

Mi idea es que para desarrollar un estrecha red de contactos hay que trabajar de forma activa en relacionarse con otros profesionales que entiendan los beneficios de actuar con otros. Y ello supone que no siempre puedes conseguir tus objetivos de relación a corto plazo.

Para ello, sugiero conductas que promuevan en nuestros interlocutores los siguientes sentimientos:
·       ¿ Pueden aprender de mí?. ¿Aporto los conocimientos que hacen que no persona me vea valiosa en su desempeño?.
·         ¿Me ven como un mentor en su carrera?. ¿Aporto la visión y experiencia que necesita mi interlocutor para sortear sus obstáculos y seguir creciendo profesionalmente?
·        ¿Soy un coach que apoya su desarrollo profesional?. ¿Le hago reflexionar y fijarse objetivos de mejora personal y profesional?

Como vemos. Desarrollar una red de relaciones profesionales no conlleva el egoísmo de
recibir sin dar. Las personas de nuestro ámbito laboral nos valorarán en la medida que les
aportemos valor.

Aquellos que planteen una red de  relaciones basadas con egoísmo cortoplacista no obtendrán resultados. "En la medida que aporte valor, me valoraran y se acordarán de mí".

Para ello, sugiero tener una actitud proactiva de relación a través del correo, las redes sociales o llamadas telefónicas, basada en:
·         Promoción de ideas e iniciativas
·         Escucha empática
·         Preguntas reflexivas
·         Aportación de información relevante e inspiradora
·         Etc.

Todo, con cabeza y sin ser pesados, nos ayuda a generar una buena red de relaciones que nos
 puede acabar revirtiendo. Es una cuestión de constancia y adecuada dirección.

Antonio Peñalver

domingo, 20 de abril de 2014

A vueltas con la Inteligencia Emocional

Hablar de la Inteligencia Emocional ya esta manido. Son muchas las preguntas que surgen al respecto: ¿qué es la Inteligencia Emocional?,  ¿cómo podemos medir a Inteligencia Emocional?, ¿qué es mas importante: la Inteligencia Emocional o el Coeficiente Intelectual?, etc.

En mi opinión, -en base a estudios científicos que lo corroboran-, el Coeficiente Intelectual es el primer diferenciador respecto de las capacidades de las personas. De ahí, que se considere por parte de muchas organizaciones un factor “hard” de pre-selección.

Pero, sin embargo, a coeficientes intelectuales similares, la inteligencia emocional es diferenciadora.
Daniel Goleman nos recuerda que “las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida”.  Para ello, el dominio del Coeficiente Intelectual, ha de ser, como mínimo, aceptable.

Una vez que somos capaces de reconocer nuestros diferentes sentimientos, nuestra posibilidad de controlarlos es mucho mayor. ¿Por qué es importante hacerlo?. Porque nuestro estado anímico influye, en gran medida, en lo que hagamos.

Podemos aprender muchísimo (y ejercer influencia) sobre nuestras emociones, así como aprendemos sobre otras materias (por ejemplo, matemáticas o sociología). 

La estructura emocional básica puede ser modificada mediante una toma de conciencia y cierta práctica.  Los circuitos neurológicos involucrados pueden alterarse o reforzarse con la repetición de ciertos hábitos. El aprendizaje y entrenamiento es capaz de modelar algunos aspectos importantes de la realidad emocional individual y colectiva.  


La aptitud emocional no se puede cambiar de la noche a la mañana, porque el cerebro emocional tarda mucho en cambiar sus hábitos. Para llegar al punto en que un hábito nuevo reemplaza a otro se requiere cierta práctica. Los estudios clínicos realizados sobre cambios de conducta demuestran que, cuanto más tiempo pasa alguien esforzándose por cambiar, más duradero será ese cambio.  


Cuando una persona tiene un conocimiento eficaz sobre la Inteligencia Emocional puede encauzar, dirigir y aplicar sus emociones, permitiendo así que las mismas trabajen a favor, y no en contra de su personalidad. 
De esta forma, las emociones pueden guiar todas las actitudes de nuestra vida hacia pensamientos y hábitos constructivos, mejorando los resultados finales que queremos alcanzar. 



Es importante, entrenarse  en el desarrollo de las aptitudes emocionales ya que permite desarrollar la capacidad de manejar las emociones de forma idónea para cada acción y regular su manifestación: mantener el equilibrio emocional. 


Antonio Peñalver