Introducción a mi blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. ¡Bienvenidos!

domingo, 22 de junio de 2014

Vicente del Bosque o el ocaso de un líder

El líder es aquel que consigue resultados implicando positivamente a su equipo. Si no lo hace (una y otra cosa), deja de ser un líder.

Vicente del Bosque, -un jugador del Real Madrid que fue cesado como entrenador del mismo equipo, tal vez, porque era un “hortera” para lo que buscaba entonces ese equipo-. ha sido un entrenador de éxito de la Selección Española de Futbol desde 2008 hasta ahora. Con él, España ha ganado su segunda Eurocopa y su primera Copa del Mundo. ¡Nada despreciable!.

Sin duda, ha sido un entrenador de éxito que supo gestionar y potenciar el equipo y forma de juego que, en gran parte, le dejó Luis Aragonés. 

La verdad es que, tras llegar dos equipos españoles a la final de la copa de Europa este año, en solo dos partidos España ha sido eliminada de la Copa del Mundo de futbol de 2014 al encajar en los dos primeros partidos, siete goles, frente a un penalti inexistente. Su juego fue muy deficiente: no mostró fortaleza física, ni actitud incisiva. Solo en el tercer partido, consiguió ganar, consiguiendo de este modo no ser la nación que peor defendió su titulo en el campeonato siguiente.

Todos los líderes pueden delegar casi todo, menos la responsabilidad. Como líder de un equipo exitosamente ganador, -cuando se ha sido en los últimos años el campeón de campeones-, hay que reflexionar sobre la responsabilidad que tiene el entrenador o líder cuando se fracasa estrepitosamente.En este caso, Del bosque no puede obviar su responsabilidad sobre los resultados actuales tan escandalosos de la Selección Española. Obviamente, tendremos que reconocer que ha dado grandes satisfacciones en el terreno del fútbol a este país; pero ahora, ya ha llegado el momento de que dimita o en su defecto, sea cesado. (Esto le sucedería a un CEO contratado cuando deja de dar resultados a su organización, por muy bien que lo hubiese echo en el pasado).

Analicemos en que ha podido fallar Del Bosque para fracasar de esta manera:

·        Falta de Valores del equipo. Parece que este equipo español que acabamos de ver en sus encuentros con Holanda y Chile pensaba que con haber sido campeón del mundo era suficiente para amedrentar a sus oponentes. La soberbia, -o lo que es lo mismo, el exceso de seguridad en sí mismo-, sin hacer nada es un mal consejero. De nada vale decir que “estábamos cansados”, pues el resto de equipos también habían jugado su ligas hasta el final. No hemos visto humildad, profesionalidad o garra en este equipo.

·         Deficiencias en el reclutamiento de los miembros del equipo. El líder es el responsable de la selección y los resultados de los miembros de su equipo. Con la cantidad de jugadores españoles buenos, nuestro actual entrenador se ha rodeado de gente ineficiente y en algunos casos, parece que por filiación. Por ejemplo, después del resultado contra Holanda, Del Bosque ha preferido seguir con sus correligionarios del Real Madrid ,–entre ellos, Iker y Xabi Alonso- aun habiendo dado unos resultados desastrosos en el primer partido.  Las consecuencias de un equipo son responsabilidad del líder: en este caso, del entrenador.

Que nadie piense que no me ha parecido bueno Del Bosque. ¡Lo ha sido!. Pero, cuando un líder no da la talla este ha de ser cesado; sino dimite hay que cesarlo. ¡Esperemos que tenga la vergüenza de dimitir y no esperar a que su contrato espire (dos años)!

Antonio Peñalver

lunes, 9 de junio de 2014

La herejía retributiva de “Podemos”

En momentos de crisis económica y de valores como el actual, los resultados de las recientes elecciones al 
Parlamento Europeo han permitido que surja en España un nuevo partido político: “Podemos”. Este partido, a tenor de los análisis electorales, se ha aprovechado del electorado tradicional que representa Izquierda Unida y el PSOE. Sus resultados electorales han sido espectaculares: con 1.245.948 votos han obtenido 5 eurodiputados. Parece un mezcla de comunismo y anarquismo.

Sin duda, su propuesta se enmarca en el área de la extrema izquierda  y en entre otras declaraciones, me ha llamado la atención su propuesta de establecer “un salario máximo”. Es decir,  no permitirían si gobernasen que los profesionales ganasen un salario superior a una cantidad máxima, que sería tres veces el salario mínimo interprofesional.

La verdad es que el Gobierno actual ya ha establecido un máximo salarial para los primeros ejecutivos del sector público (Por ejemplo, el Presidente de Bankia no puede ganar más de 600.000 euros brutos al año). Muy distante de la realidad salarial de los ejecutivos de primer nivel (no habalmos de presidentes) del sector privado. Pero, sin duda, lo que propone “Podemos” es reducir drásticamente el salario de los profesionales del sector público y privado.

En un mercado económico, regido por una ideología liberal, este tipo de propuestas es claramente intervencionista.  Claro qué, para un partido político de este porte, eso es irrelevante.

¿Irrelevante?.  En un entorno, como el actual, se ha comprobado que una de las claves de retención del talento es el salario. Casi 300.000 españoles han dejado el mercado laboral en esta época de crisis, y muchos de ellos son titulados superiores. Por lo tanto, si se implantase una medida de contención salarial a ese nivel, como propone este nuevo partido de “Podemos”, se incrementaría dramáticamente la huida de talento a otros países, dejando descapitalizado intelectualmente este país.

La herejía retributiva del partido “Podemos” es la de pensar que la competividad salarial de otros países no es suficiente para retener el talento nacional  y es que, parece que se le olvida, que estamos en un mercado económico global, donde, empanzando por Europa, la libertad de movilidad laboral es casi total.


Con este tipo de propuestas, totalmente populistas, conseguiremos descapitalizar intelectualmente este país. ¡Que Dios no coja confesados!.

Antonio Peñalver