Introducción a mi blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. ¡Bienvenidos!

viernes, 26 de junio de 2015

El Directivo Coherente (Un valor del Liderazgo)

Viendo lo que sucede en nuestro alrededor en casi todos los ámbitos de la vida donde parece que los valores no son realmente importantes, –como, por ejemplo, podemos  ver en muchos de nuestros políticos-, el concepto de coherencia puede resultar poco importante y subjetivo; y tal vez más, si lo
aplicamos al mundo empresarial y el de sus directivos.

Uno de los factores claves del liderazgo es la confianza. Para poder movilizar positivamente y comprometer a los equipos hacía la obtención de altos niveles de rendimiento, -pues eso es el liderazgo efectivo-, al directivo,-además de pedirle que, por ejemplo, sepa comunicar, apoyar técnicamente o influir- se le requiere que inspire confianza en su entorno de relaciones y ello, conlleva, entre otras cosas, ser coherente.

Por coherencia directiva entendemos la capacidad del manager para mantener de forma lógica y consecuente lo que dice y lo que se hace. Ser consecuente entre lo que previamente se ha dicho o hecho y lo que luego se dice o hace es muy importante en la organización y es sinónimo de responsabilidad.

No actuar con coherencia a la hora de tomar decisiones, comentarlas y actuar perjudica terriblemente al propio directivo, a su equipo y a la organización en general:

·       El directivo se gana la confianza de sus colaboradores y otros stakeholders mostrando coherencia; -al igual que prestando apoyo o siendo sincero (que no quiere decir, dar toda la información sino es preciso)-. Estos tres aspectos, -coherencia, sinceridad y apoyo-, son las claves de la autoridad moral que se espera de todo mando que pretenda o necesite liderar. El liderazgo se basa en gran parte en la transmisión de confianza a su entorno de que se actuará de forma responsable con lo que se representa y manifiesta; y viceversa.

·       La incoherencia es un elemento disruptivo del trabajo en equipo. ¿Cómo puede haber cooperación y compromiso en los equipos de trabajo si lo que ven en sus managers es incoherencia? Las personas en las organizaciones acabamos haciendo lo que consideramos es normal en las mismas, aunque solo sea por supervivencia. Y aunque los empleados tengan muy arraigado el valor de la confianza y la coherencia, si ven  comportamientos contrarios en sus directivos no tendrán clara la misión ni las reglas del juego, acabando por quebrarse cuanto menos su moral y compromiso; y repercutiendo en el corto plazo en su rendimiento.
 

·       Las organizaciones para ser competitivas necesitan de líderes que, además de tener poder formal y técnico, tengan autoridad moral. Y esto último significa moverse y mostrarse acorde con unos principios de gestión cercanos a las personas y a la verdad. Y estos principios, no son otra cosa que valores. Valores que han de transmitirse de forma fehaciente al resto de la organización. Si los empleados, entre otros, no sienten la confianza de que sus principales responsables no se mueven acorde con unos principios éticos de gestión surge la desorganización y la disgregación organizativa.

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