Introducción a mi blog

A través de mi blog, pretendo abrir un espacio de debate e información sobre la Gestión de Personas en las organizaciones entre profesionales de los recursos humanos. Me baso en la convicción de que "las Personas son lo Primero": es decir, las personas son el elemento imprescindible de las empresas para actuar, emprender, avanzar y ser líderes. Como Jim Collins observa en su estudio Good to Great, la empresa es el autobús en el que tenemos que hacer un largo trayecto y si no se cuenta en ese proyecto con las personas adecuadas en cada momento y en el lugar correcto, nunca se podrá ser una gran empresa. ¡Bienvenidos!

lunes, 26 de septiembre de 2016

Florence Foster Jenkins: ¿Qué sucede si no tienes el talento suficiente?


Resultado de imagen de florence foster jenkins peliculaEste fin de semana se ha estrenado la película “Florence Foster Jenkins” que desarrolla la historia real de una mujer que, al heredar la fortuna de su padre, pudo cumplir su sueño de estudiar para ser soprano y saltar a los escenarios, aun cuando carecía de talento. Su marido la apoyaba incondicionalmente y la gente acudía a sus recitales para comprobar si de verdad era tan mala cantante como decían los críticos.

Desde el punto de vista del management, esta película, -magistralmente interpretada por Meryl Streep y Hugh Grant-, nos ayuda a reflexionar que sucede cuando te marcas un objetivo de desarrollo profesional pero no tienes talento para ello.

Florence Foster quería ser soprano y se rodeó de buenos maestros, pero no tenía talento para ello. Y su error fue no evaluarse eficazmente para conocerse. No fue capaz de tomar conciencia de sus debilidades para desarrollar la profesión de soprano.

En primer lugar, era obvio de que no sabía discernir sobre sus fortalezas. Y en su lugar, no supo rodearse de las personas que le diesen el feedback adecuado.

Para conocer tus fortalezas y debilidades, -además de trabajar tu intuición personal en base al raciocinio y la observación de como influyen tus comportamientos en los demás-, puedes solicitar el feedback de los demás. Pero la virtud de la profesionalidad exige que la persona que te asesore tiene que tener varias características:  conocer los aspectos sobre los que preguntas (en este caso, el canto y el mundo del espectáculo), te tiene que conocer personalmente (como actúas y hasta dónde eres capaz de llegar) y ser capaz de decirte la verdad (guste o no guste).

En la película, Florence (interpretada por Meryl Streep) se deja asesorar por su marido, St. Clair Bayfiled (interpretado por Hugh Grant). Sin embargo, su marido, -en parte, por amor, y en parte, por interés económico-, la engaña haciéndole ver que todo lo puede conseguir, -aunque para ello tenga que comprar a los críticos de prensa y la audiencia-.

Un profesional cuan pida feedback tiene que hacerlo con objetividad y esperar el consejo sincero de la persona a la que se lo pide. Eso será una perla para él. De lo contrario hará el ridículo como Florence Foster en el “Carnegie Hall” de New York.

Antonio Peñalver

Título original      Florence Foster Jenkins

Año                       2016

Duración              110 min.

País                       Reino Unido Reino Unido

Director                Stephen Frears

Guión                   Nicholas Martin

3 comentarios:

  1. Muy buena película para demostrar ese pensamiento.

    En la vida hay que ser crítico con uno mismo y lo que es más importante es que las demás personas lo sean con nosotros. De nada sirve que nos den la razón para hacernos sentir mejor si lo que realmente necesitamos es una crítica constructiva para mejorar. No debe molestarnos las opiniones que no sean positivas,debemos utilizarlas de una forma racional puesto que de ellas aprendemos y aumentamos nuestra experiencia.

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  2. Está bien que conozcamos nuestras debilidades y fortalezas, pero creo que aunque no seamos talentosos en algo, no quiere decir que debamos desistir.
    Puede que con esfuerzo y trabajo, a pesar de que nos cueste más tiempo en conseguirlo no quiere decir que no se pueda lograr.
    De hecho, creo que si finalmente se consigue el estado de satisfacción y felicidad tiene que ser máximo.

    Rocío González Bustos
    Alumna liderazgo y management. Uah

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